mujer joven con cicatriz visible

Existen nuevas técnicas para evitar las antiestéticas cicatrices

Las cicatrices pueden formarse por muchas razones diferentes: pueden ser resultado de infecciones, cirugías, lesiones o inflamaciones de tejido. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, y su composición puede variar. Su apariencia puede ser plana, abultada, hundida o coloreada.

Es común que tras una operación quirúrgica con un resultado satisfactorio, el de nuestras cicatrices no sea el que esperábamos por ser estas poco estéticas. No obstante, existen diferentes técnicas de cirugía que pueden ayudarnos a corregir tanto la apariencia como la funcionalidad de la misma.   

Existe una gran variedad de técnicas quirúrgicas para el tratamiento de cicatrices no satisfactorias y su principal ventaja es que, salvo excepciones, no se precisa ningún aparataje especial, por lo que puede llevarse a cabo en cualquier quirófano. La elección de la técnica más adecuada dependerá de las necesidades de cada paciente, por la naturaleza y la localización de la cicatriz.

Según declara el doctor Luis Izquierdo Sánchez, miembro del equipo de especialistas en Cirugía Estética Muguerza – Franco : “El cirujano opera y el paciente cicatriza porque la correcta cicatrización de la herida quirúrgica dependerá de los factores generales del individuo como edad, enfermedades que haya tenido o tenga, de las características y calidad del tejido a reparar y por supuesto de la posible aparición de una infección postoperatoria”.

Pero hay que tener en cuenta que en algunos pacientes, una parte de las secuelas cicatriciales probablemente persistirá permanentemente y que por el contrario, habrá cicatrices que desaparecerán con el paso del tiempo, por lo que es imprescindible dejarlas madurar entre 6 meses y dos años antes de intervenirlas para su eliminación.

Técnicas de eliminación de cicatrices

  • Escisión elíptica fusiforme

Consiste en la extirpación completa de la cicatriz y el cierre de la herida mediante avance del tejido normal adyacente. Con frecuencia es necesario realizar un despegamiento de forma asimétrica para avanzar un lado de la herida más que el otro, reduciendo así la tensión en su cierre. Para acortar la longitud puede realizarse una plastia en M y en extirpaciones superiores a 1cm se pueden diseñar en forma de S para disminuir la tensión.

Este procedimiento está indicado en cicatrices insatisfactorias que siguen las líneas de relajación cutáneas y son menores de 2cm de longitud.

  • Extirpaciones seriadas y expansores tisulares
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La extirpación seriada requiere de múltiples etapas, en cada una de las cuales parte de la cicatriz es extirpada y la herida cerrada de forma primaria tras un despegamiento apropiado. El número de etapas está determinado por la elasticidad tisular local y se recomienda cuando una cicatriz es demasiado grande para una extirpación fusiforme única sin excesiva tensión. Es particularmente útil para la eliminación de injertos cutáneos, lesiones pigmentadas y cicatrices amplias.

En áreas donde la elasticidad del tejido es pobre, la utilización de expansores puede proveer de tejido adicional para el avance o realización posterior de colgajos.

  • «Debulking»

Consiste en la incisión a lo largo de la curvatura del colgajo en aquella zona más elevada o irregular, seguida de la elevación del colgajo y eliminación del tejido en exceso. El colgajo puede ser adelgazado en mayor medida que en la cirugía inicial, debido a la menor tensión que soporta y la mejor vascularización. Además, los bordes deben ser ampliamente despegados para minimizar la recurrencia. El colgajo se recoloca de nuevo y se sutura.

  • Plastia en Z

La plastia en Z consiste en diseñar dos colgajos con forma triangular a ambos lados de la cicatriz que se trasponen uno sobre otro, quedando la nueva cicatriz en un sentido y con una longitud diferente, en forma de “Z”. Su objetivo es cambiar la dirección de una cicatriz para que quede alineada con las líneas de tensión de la piel, alargar aquella cicatriz contraída y mejorarlas estéticamente. Asimismo, existen diferentes variantes de Z-Plastia en función del número de colgajos o los ángulos utilizados, cuyo uso debe individualizarse para cada paciente.

Si estás considerando someterte a un procedimiento de cirugía estética  para reducir la visibilidad de alguna cicatriz, en la Unidad de Cirugía y Medicina Estética Muguerza-Franco de la Clínica Euskalduna, contamos con un equipo de expertos que te brindará una evaluación precisa y personalizada de tu caso, ayudándote a determinar la mejor opción de tratamiento. No dudes en solicitar una cita  en el  638 852 942 o escríbenos a muguerzafranco@muguerza-franco.com para recibir asesoramiento sin compromiso.

FUENTES: MUGUERZA- FRANCO, SEPCRE Y GCI COMUNICACIÓN