Todos los factores a tener en cuenta antes de someterte a una cirugía para mejor el aspecto de los senos

El aumento del contorno del pecho, también conocido como mamoplastia de aumento, es un procedimiento quirúrgico diseñado para agrandar el tamaño y mejorar la forma de los senos femeninos. Aunque es una operación que se puede realizar sin problemas en mujeres jóvenes, el cuerpo debe estar plenamente desarrollado y los resultados variarán con el paso del tiempo y embarazos. Por ello es mucho más aconsejable en mujeres que han tenido ya sus hijos y que, salvo por aumento o disminución de peso acusado, su cuerpo no debería sufrir grandes transformaciones.

Aunque los resultados quirúrgicos de un aumento de pecho son excelentes, existen muchos factores que influyen como el estado físico de los senos; el grosor y las características de la piel, el número y los tipos de estrías, la herencia y las descompensaciones hormonales. Así que es necesario seguir todo un proceso antes de someterse a esta intervención.

Fases previas

El proceso comienza siempre acudiendo a la consulta de especialistas en Cirugía Estética y Reparadora como es el caso de las y los miembros de la Unidad de Medicina y Cirugía Estética de la Clínica Euskalduna, Muguerza-Franco.

En esta primera cita, la paciente debe comentar los objetivos que desea obtener y los motivos que le animan a someterse a dicha intervención. Estos deberán ser valorados detenidamente ya que en muchas ocasiones las expectativas no se corresponden con la estructura corporal.

“La salud y la proporción armónica son los factores primordiales a tener en cuenta”, declara la doctora Mercedes González Cobreros. Es cierto que el aumento de senos proporciona confianza y mejora la autoestima de muchas mujeres, pero si las mamas son excesivas, el peso de los implantes puede dañar la espalda y afectar a la estructura corporal”, señala la cirujana.

Durante esta consulta, habrá que valorar también el historial médico para determinar la viabilidad de la intervención lo que incluye exámenes físicos, pruebas de laboratorio y evaluación de la salud mamaria. Se discutirá el tipo, tamaño y forma de los implantes que se utilizarán.

También te puede interesar:  ¿Fractura de prótesis mamaria? No te asustes, consulta a tu especialista y cámbiala

Los implantes, están compuestos por una cubierta flexible de elastómero de silicona, que da forma a la prótesis y sirve de conexión con el organismo. La cubierta, sellada por una pastilla de oclusión, puede estar vacía para ser rellenada por el cirujano con suero fisiológico durante la operación (en el caso de los implantes hinchables) o bien ya rellena con gel de silicona.

Existen implantes redondos e implantes anatómicos. Estos últimos tienen forma de gota, imitando la forma natural de la mama.

Una vez que se hayan tomado todas las decisiones sobre los implantes, se programará la cirugía. Durante esta etapa, se discutirá el tipo de incisión que se realizará, la ubicación de los implantes (por debajo del músculo pectoral o por encima) y otros detalles quirúrgicos.

Intervención y recuperación

El procedimiento se desarrolla con anestesia local controlada, por anestesista y sin necesidad de ingreso y suele durar entre una y dos horas. Las incisiones se realizan de forma que las cicatrices resulten lo más invisibles posible, habitualmente por debajo de la mama, alrededor de la parte inferior de la areola, o en la axila.

El método de implantación y la posición de la prótesis dependerán de las preferencias de la paciente, su anatomía y la recomendación de su cirujano y el postoperatorio es tan llevadero que en escasas jornadas se podrá reanudar la actividad cotidiana.

Después de la cirugía, se proporcionarán instrucciones detalladas sobre cómo cuidar tus senos durante el proceso de recuperación, siendo fundamental asistir a todas las citas de seguimiento programadas con el cirujano para asegurarse de que estás sanando adecuadamente y para abordar cualquier preocupación.

“Es importante evitar ejercicios y movimientos bruscos de brazos durante un tiempo, usar un sujetador adecuado 24h diarias entre 4 a 6 semanas, y dormir boca arriba, sobre la espalda los primeros quince días, para evitar complicaciones”, explica la doctora González.

“La cirugía de aumento de pecho es un procedimiento quirúrgico y, como tal, conlleva riesgos y complicaciones potenciales. Es importante discutir estos riesgos con el equipo de especialistas y tomar una decisión estando muy bien informada antes de proceder”, remarca la cirujana.